Flor de Chasna es un vino blanco con denominación de orígen, galardonado con diversos premios: Medalla de Oro en Bachauss en 3 años consecutivos, 2 Medallas de Oro en el Salón Internacional del Vino en la categoría de seco, obteniendo así un reconocimiento con gran incidencia mundial.
Es un vino joven y fresco, semiseco, su color es blanco con irrisaciones verdes y plateadas, su aroma es muy intenso con notas afrutadas que recuerdan a las frutas tropicales, al paladar es elegante, fresco y con un equilibrio perfecto entre su acidez y el azúcar consiguiendo un vino de una calidad excepcional.
La flor de Chasna se debe consumir a baja temperatura, unos 8ºC.
Se produce en las Bodegas Cumbres de Abona, en la comarca de vitivinícola de Abona, sus viñedos llegan a mas de 1750 mts de altitud los que les hacen ser de los mas altos de Europa.El factor fundamental de su gran calidad es el sol y las tierras volcánicas de esta comarca.
Esta Sociedad Cooperativa Cumbres de Abona forma parte de la Denominación de Orígen de la comarca de Abona y según el Libro de Registro de Bodegas de esta denominación, hay inscritas 16 bodegas elaboradoras y embotelladoras. Esta Cooperativa se encuentra entre las cinco mejores bodegas de toda la isla de Tenerife.
Gastronomía Canaria Vinos
sábado, 18 de junio de 2011
Langostinos en salsa de soja
Ingredientes:
500 gr. de gambas o langostinos pequeños.
2 cm. de raíz de jengibre.
2 cucharaditas de jerez ( si no tenemos jerez, un buen vino blanco va también muy bien a esta receta )
2 cucharaditas de salsa de soja ( si es baja en sal, mucho mejor )
1 diente de ajo.
Modo de preparación:
Pelamos las gambas y les quitamos las cabezas respetando las colas, se lavan bien con agua fría y las secamos con papel absorbente.
Rallamos la raíz de jengibre en un cuenco, añadimos el diente de ajo muy picado, el jerez y la salsa de soja, a continuación le añadimos las gambas, salpimentamos, removemos bien y lo dejamos macerar de cinco a diez minutos.
Mientras calentamos un poquito de aceite en una sartén, cuando esté caliente echamos las gambas y las salteamos a fuego fuerte durante tres minutos aproximadamente, servimos en una fuente y se comen muy calientes.
Están deliciosas y si las comemos acompañadas con un vinito blanco, mejor que mejor, les recomiendo: La Flor de Chasna 2010, con denominación de orígen, excelente para pescados y mariscos.
500 gr. de gambas o langostinos pequeños.
2 cm. de raíz de jengibre.
2 cucharaditas de jerez ( si no tenemos jerez, un buen vino blanco va también muy bien a esta receta )
2 cucharaditas de salsa de soja ( si es baja en sal, mucho mejor )
1 diente de ajo.
Modo de preparación:
Pelamos las gambas y les quitamos las cabezas respetando las colas, se lavan bien con agua fría y las secamos con papel absorbente.
Rallamos la raíz de jengibre en un cuenco, añadimos el diente de ajo muy picado, el jerez y la salsa de soja, a continuación le añadimos las gambas, salpimentamos, removemos bien y lo dejamos macerar de cinco a diez minutos.
Mientras calentamos un poquito de aceite en una sartén, cuando esté caliente echamos las gambas y las salteamos a fuego fuerte durante tres minutos aproximadamente, servimos en una fuente y se comen muy calientes.
Están deliciosas y si las comemos acompañadas con un vinito blanco, mejor que mejor, les recomiendo: La Flor de Chasna 2010, con denominación de orígen, excelente para pescados y mariscos.
viernes, 17 de junio de 2011
De uvas va la cosa
En España tenemos una gran variedad de vinos, que dependen, por supuesto de la riqueza y diversidad de uvas que se cultivan. Los climas tan peculiares de cada zona, al igual que los procesos de mezcla y elaboración, han creado una fantástica producción vitícola.
Podríamos elaborar una lista con decenas de variedades de uvas. Muchas de ellas, autóctonas, como Albillo, Txacolina, Moscatel, Palomino o Tinta de Toro. También existen en nuestro cultivos, cepas de origen extranjero que se han adaptado a nuestras latitudes, como Chardonnay, Merlot, Riesling o Syrah.
Ensalada de judías verdes con peras
He de reconocer que personalmente las judías verdes o las habichuelas no son precisamente una de mis verduras preferidas, al igual que los guisantes. De pequeña siempre me resultaba una auténtica tortura cuando llegaba del colegio muerta de hambre y tenía para comer el plato de habichuelas con el ajito y el huevo duro, se me ponía la cara como los dibujos japoneses, los ojos desorbitados y la gota de sudor frío en un lado de la frente, por supuesto, me comía el huevo duro y en cuanto al resto, pues os podéis imaginar el final... Castigo sin postre y mas lágrimas.
Esta aversión me duró hasta hace unos meses cuando encontré una revista guardada en el baúl de los recuerdos en casa de mi abuela del año 93, que se dice pronto, la ojeé, leí esta receta y decidí probarla porque me atrajo la idea del toque agridulce, la probé y me encantó tanto que la repito un par de veces en semana, es absolutamente deliciosa y la recomiendo a todos.
Ingredientes para cuatro personas:
700 gr. de judías verdes redondas.
3 peras blanquillas.
200 gr. de bacon ahumado cortado en trocitos.
Aceite de oliva.
3 cucharadas de mantequilla.
Sal y pimienta.
Preparación:
En una cacelora cocinar con agua y sal las judías verdes hasta que estén tiernas, una vez hechas, escurrir y reservar.
En una sartén calentar el aceite añadir el bacon cortado y dorar removiendo con una cuchara de madera para que no se queme, mientras pelar las peras, cortarlas a lo largo en láminas y colocarlas en una sartén, añadir la mantequilla por encima, salpimentar y dorarlas a fuego bajo.
A continuación añadir a las peras, el bacon y las judías verdes para que se mezclen los sabores y servir.
Consejo: También se puede comer este plato frío y si no tienes peras se puede hacer con manzanas.
Tiempo a emplear: 15 minutos.
Elaboración: Fácil.
Calorías: 450.
Esta aversión me duró hasta hace unos meses cuando encontré una revista guardada en el baúl de los recuerdos en casa de mi abuela del año 93, que se dice pronto, la ojeé, leí esta receta y decidí probarla porque me atrajo la idea del toque agridulce, la probé y me encantó tanto que la repito un par de veces en semana, es absolutamente deliciosa y la recomiendo a todos.
Ingredientes para cuatro personas:
700 gr. de judías verdes redondas.
3 peras blanquillas.
200 gr. de bacon ahumado cortado en trocitos.
Aceite de oliva.
3 cucharadas de mantequilla.
Sal y pimienta.
Preparación:
En una cacelora cocinar con agua y sal las judías verdes hasta que estén tiernas, una vez hechas, escurrir y reservar.
En una sartén calentar el aceite añadir el bacon cortado y dorar removiendo con una cuchara de madera para que no se queme, mientras pelar las peras, cortarlas a lo largo en láminas y colocarlas en una sartén, añadir la mantequilla por encima, salpimentar y dorarlas a fuego bajo.
A continuación añadir a las peras, el bacon y las judías verdes para que se mezclen los sabores y servir.
Consejo: También se puede comer este plato frío y si no tienes peras se puede hacer con manzanas.
Tiempo a emplear: 15 minutos.
Elaboración: Fácil.
Calorías: 450.
Ensalada de espinacas con champiñones
Esta es una receta muy fácil de hacer y muy rica, la aconsejo ya que la espinaca posee muchas vitaminas y minerales necesarias para nuestro organismo, como ninguno de los ingredientes necesita cocción ya que se comen en crudo mantienen intactas todas sus propiedades.
Ingredientes para dos personas:
1 bolsa de espinacas tiernas.
5 champiñones.
50 gr. de queso parmesano.
Sal.
Pimienta negra.
Aceite balsámico.
Aceite de oliva.
Modo de preparación:
Lavar y escurrir cuidadosamente las espinacas y los champiñones.
Cortar los champiñones en rodajas muy finas.
En una fuente para ensaladas poner las espinacas, seguidamente los champiñones, rallar encima el queso parmesano.
Hacer una vinagreta con la sal, la pimienta negra, el aceite balsámico y el aceite de oliva y echar por encima de la ensalada y servir.
Ingredientes para dos personas:
1 bolsa de espinacas tiernas.
5 champiñones.
50 gr. de queso parmesano.
Sal.
Pimienta negra.
Aceite balsámico.
Aceite de oliva.
Modo de preparación:
Lavar y escurrir cuidadosamente las espinacas y los champiñones.
Cortar los champiñones en rodajas muy finas.
En una fuente para ensaladas poner las espinacas, seguidamente los champiñones, rallar encima el queso parmesano.
Hacer una vinagreta con la sal, la pimienta negra, el aceite balsámico y el aceite de oliva y echar por encima de la ensalada y servir.
jueves, 16 de junio de 2011
Comer sano en verano
Llegó el verano y los mercados, supermercados y fruterías se llenan de deliciosas frutas y verduras, nos apetece comer fresco, sano y ligero, e hidratarnos tanto por dentro como por fuera.
El verano influye para que a nuestro organismo necesite menos calorías y un aporte mayor de líquidos, vitaminas y minerales, los alimentos que aportan a nuestra piel la hidratación y los antioxidantes necesarios para frenar los radicales libres son la frutas y las verduras.
En nuestra nevera no pueden faltar los alimentos frescos de temporada, alimentos de los que podemos abusar sin ningún temor a engordar ya que son los mas sanos y bajos en calorías, como es la fruta: Cerezas, melón, sandía, fresas, ciruelas, melocotones. Verduras frescas y deliciosas, como: Calabacín, pepino, tomates, judías verdes (habichuelas), pimientos. Mariscos, Pescados y carnes, como: Sardinas, boquerones, merluza, calamares, langostinos, camarones, gambas, cordero, ...
Desde aquí propongo ideas y recetas sobre ¿Qué tipo de alimentación es la mejor para el verano? ¿Qué podemos comer en el verano? ¿Qué alimentos son buenos para la piel? ¿Qué hacer para no coger esos kilitos de más cuando comemos fuera?
Espero vuestras opiniones y comentarlas juntos.
El verano influye para que a nuestro organismo necesite menos calorías y un aporte mayor de líquidos, vitaminas y minerales, los alimentos que aportan a nuestra piel la hidratación y los antioxidantes necesarios para frenar los radicales libres son la frutas y las verduras.
En nuestra nevera no pueden faltar los alimentos frescos de temporada, alimentos de los que podemos abusar sin ningún temor a engordar ya que son los mas sanos y bajos en calorías, como es la fruta: Cerezas, melón, sandía, fresas, ciruelas, melocotones. Verduras frescas y deliciosas, como: Calabacín, pepino, tomates, judías verdes (habichuelas), pimientos. Mariscos, Pescados y carnes, como: Sardinas, boquerones, merluza, calamares, langostinos, camarones, gambas, cordero, ...
Desde aquí propongo ideas y recetas sobre ¿Qué tipo de alimentación es la mejor para el verano? ¿Qué podemos comer en el verano? ¿Qué alimentos son buenos para la piel? ¿Qué hacer para no coger esos kilitos de más cuando comemos fuera?
Espero vuestras opiniones y comentarlas juntos.
Ensalada de pepino y manzana
Les sugiero que prueben esta ensalada baja en calorías, absolutamente deliciosa y refrescante para combatir el calor del verano.
Ingredientes para cuatro personas:
3 pepinos.
4 manzanas.
2 yogures naturales o de sabor ( a gusto del consumidor )
uvas blancas
2 cucharadas soperas de mayonesa
Hojas de menta.
Modo de preparación:
Colocar en una ensaladera los pepinos cortados en rodajas y las manzanas en láminas muy finas.
Mezclar los yogures con la mayonesa hasta que quede una salsita bien ligada.
Unimos a esta salsita los pepinos y las manzanas.
Decorar con unas uvas partidas por la mitad y las hojas de menta picadas muy finitas.
miércoles, 15 de junio de 2011
Una historia en conservas
La acción de preservar los alimentos de tal forma que mantengan lo mejor posible sus propiedades, lo atribuimos a las conservas alimenticias. Pero sólo hasta el siglo XIX no se realizó un verdadero adelanto en esta materia.
Esta historia tiene lugar durante la entrada de las tropas francesas en Rusia. Dada las grandes distancias que existían entre el frente y las zonas de avituallamiento, como las duras condiciones a las que se enfrentaban las tropas. Napoleón Bonaparte ofreció una recompensa a cualquiera que diera con un método para conservar los alimentos en buenas condiciones, durante largos periodos de tiempo. En 1803, un investigador, llamado Nicolás Alpert, motivado por esta recompensa, descubrió un sistema de conservación de alimentos esterilizados a altas temperaturas y cerrados de forma hermética en envases de cristal.
Los envases de hojalata no se conocieron hasta pasado unos años, concretamente en 1810, cuando el inventor Peter Durand, patento un envase metálico de mayor resistencia, que impedía el deterioro vitamínico causado por la luz.
Esta historia tiene lugar durante la entrada de las tropas francesas en Rusia. Dada las grandes distancias que existían entre el frente y las zonas de avituallamiento, como las duras condiciones a las que se enfrentaban las tropas. Napoleón Bonaparte ofreció una recompensa a cualquiera que diera con un método para conservar los alimentos en buenas condiciones, durante largos periodos de tiempo. En 1803, un investigador, llamado Nicolás Alpert, motivado por esta recompensa, descubrió un sistema de conservación de alimentos esterilizados a altas temperaturas y cerrados de forma hermética en envases de cristal.
Los envases de hojalata no se conocieron hasta pasado unos años, concretamente en 1810, cuando el inventor Peter Durand, patento un envase metálico de mayor resistencia, que impedía el deterioro vitamínico causado por la luz.
martes, 14 de junio de 2011
Tiramisú
Ingredientes para seis personas:
4 huevos ( 2 claras y 4 yemas ).
100 gr. de azúcar.
400 gr. de mascarpone.
200 gr. de bizcochos.
175 ml. de café.
200 gr. de cacao en polvo para espolvorear.
Elaboración:
Preparar un café muy fuerte y dejar enfriar.
En un bol montamos dos claras a punto de nieve y reservamos.
En otro bol batimos cuatro yemas con el azúcar hasta que se tenga una consistencia espumosa, a continuación le vamos añadiendo poquito a poco a esta mezcla el mascarpone y se sigue batiendo, luego le añadimos las claras a punto de nieve y lo mezclamos todo muy bien.
En un molde rectangular, ponemos los bizcochos que previamente habremos mojado en el café revuelto con un poco de azúcar para que quede dulcito y si lo desean también se le puede añadir un licor dulce, yo lo mezclo con licor Sheridan que le da un sabor exquisito.
Cubrimos los bizcochos con un poco de la crema que hemos hecho con el mascarpone y con un colador y espolvoreamos con el cacao en polvo, volvemos a repetir la acción anterior con otra capa de bizcochos, crema de mascarpone y finalizamos con el cacao en polvo por encima.
Lo dejamos enfriar en la nevera unas tres horas, queda mucho mejor si se hace de un día para otro y bon apetit.
4 huevos ( 2 claras y 4 yemas ).
100 gr. de azúcar.
400 gr. de mascarpone.
200 gr. de bizcochos.
175 ml. de café.
200 gr. de cacao en polvo para espolvorear.
Elaboración:
Preparar un café muy fuerte y dejar enfriar.
En un bol montamos dos claras a punto de nieve y reservamos.
En otro bol batimos cuatro yemas con el azúcar hasta que se tenga una consistencia espumosa, a continuación le vamos añadiendo poquito a poco a esta mezcla el mascarpone y se sigue batiendo, luego le añadimos las claras a punto de nieve y lo mezclamos todo muy bien.
En un molde rectangular, ponemos los bizcochos que previamente habremos mojado en el café revuelto con un poco de azúcar para que quede dulcito y si lo desean también se le puede añadir un licor dulce, yo lo mezclo con licor Sheridan que le da un sabor exquisito.
Cubrimos los bizcochos con un poco de la crema que hemos hecho con el mascarpone y con un colador y espolvoreamos con el cacao en polvo, volvemos a repetir la acción anterior con otra capa de bizcochos, crema de mascarpone y finalizamos con el cacao en polvo por encima.
Lo dejamos enfriar en la nevera unas tres horas, queda mucho mejor si se hace de un día para otro y bon apetit.
Tataki de bonito con mayonesa de wasabi
Ingredientes para 4 personas:
600 gr. de bonito en lomo o rodajas.
Aceite de oliva.
300 ml. de salsa de soja.
un puñadito de cebollino.
1 puerro.
1 limón.
Jenjibre (opcional).
Mayonesa.
Wasabi.
Elaboración:
Antes de su preparación hay que congelar el bonito durante 24 horas.
Una vez descongelado, cortar las irregularidades que tenga el pescado y sumergirlo en salsa de soja.
Luego lo freímos en aceite de oliva con cuidado que no se pegue, al sacarlo de la sartén lo introducimos en un bol de agua con hielo para cortar la cocción.
Una vez el pescado esté templado, sacar y secar. De nuevo, lo introducimos en la salsa de soja y lo dejamos en maceración durante tres horas.
Pasado este tiempo, lo sacamos y lo cortamos en rodajas de unos 3 mm.
Colocamos las rodajas en el plato y rociamos con la salsa en la que se maceró el pescado.
En un bol ponemos el puerro y el cebollino cortados muy finos, rallar un poco de jenjibre y de piel de limón. Mezclamos.
Seguidamente, colocamos un poco de la mezcla sobre cada una de las rodajas de pescado y servimos acompañamos de la mayonesa de wasabi.
Es un plato muy laborioso pero vale la pena por su sabor delicioso.
600 gr. de bonito en lomo o rodajas.
Aceite de oliva.
300 ml. de salsa de soja.
un puñadito de cebollino.
1 puerro.
1 limón.
Jenjibre (opcional).
Mayonesa.
Wasabi.
Elaboración:
Antes de su preparación hay que congelar el bonito durante 24 horas.
Una vez descongelado, cortar las irregularidades que tenga el pescado y sumergirlo en salsa de soja.
Luego lo freímos en aceite de oliva con cuidado que no se pegue, al sacarlo de la sartén lo introducimos en un bol de agua con hielo para cortar la cocción.
Una vez el pescado esté templado, sacar y secar. De nuevo, lo introducimos en la salsa de soja y lo dejamos en maceración durante tres horas.
Pasado este tiempo, lo sacamos y lo cortamos en rodajas de unos 3 mm.
Colocamos las rodajas en el plato y rociamos con la salsa en la que se maceró el pescado.
En un bol ponemos el puerro y el cebollino cortados muy finos, rallar un poco de jenjibre y de piel de limón. Mezclamos.
Seguidamente, colocamos un poco de la mezcla sobre cada una de las rodajas de pescado y servimos acompañamos de la mayonesa de wasabi.
Es un plato muy laborioso pero vale la pena por su sabor delicioso.
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